ya no pensé más en caprichos
no pensé más en soledad
distanciando los sonidos
de esta extraña tempestad
mis parásitos cayeron
presos de su propia realidad
divagando entre laureles
que algún día morirán
apuntando hacia lo alto
sin que el sol moleste más
haciendo tónica de una vaga forma extraña de mirar
entre ropas arrugadas
pasan días sin descansar
por ahí reposa el alma
por ahí sin despertar
ya tan cerca y tan lejos
ya tan blanco y tan gris
yo tan tenúe y sereno
yo... con tanto más que decir
No hay comentarios:
Publicar un comentario