Era el oráculo del desierto
En tiras de verdad
El espíritu de lo cierto
Un mundo en sigilo
Untándose las barbas
Un ligero descuido
Hundidos de espalda
Con coraza de porcel
Siguiendo fiel la espada
Pensando en el mañana
El sol que nos aguarda
Aquí de pie hasta mañana
Sonajera sin sentido
Insomnio en butacas
Los pies pesados como estacas
El afán de poder
Afila ya tu espada
Sin ningún saber
Es tiempo de tu hazaña