Tan directo como una saeta maldita
en vientres del desierto árido y en tiniebla
revolucionando las artes del mirar
este corazón puede no dar para mucho más
lo eterno de mi creación vuelve en si
vinculando lo más interno de mi esencia
sintiendo lo que la naturaleza hace de mi
jugando con el etéreo de mi paciencia
No hay comentarios:
Publicar un comentario